APUNTE HISTÓRICO SOBRE EL VALLE DE LACIANA

LOS CASTROS Y LA MINERÍA AURÍFERA ROMANA

Septiembre de 2009: los arqueólogos de la firme Alacet descubren un tramo de doble muralla en el Castro de La Zamora, entre Sosas, Rioscuro y Villablino. Bajo sus pies, la muralla pre-romana, de fábrica más tosca. Tras ellos, la muralla romana.

Septiembre de 2009: junto a la llamada Laguna del castro (Villaseca de Laciana) el equipo de Alacet inspecciona el perfil del promontorio, selecciona el lugar que parece propicio para una primera prospección, inicia el sondeo y en pocas horas saca a la luz los primeros vestigios de una muralla.

Los investigadores sugieren que algún castro del Valle de Laciana –el de La Zamora, en concreto- pudiera haber sido una especie de sucursal administrativa o centro de coordinación entre tantas explotaciones como se ejecutaron durante los siglos I ó II en los términos circundantes. Vestigios de prospecciones auríferas abundan en los montes de Rabanal de Laciana. En primavera, cuando la nieve se va fundiendo, se aprecian con claridad las marcas de varios canales que condujeron el agua para el movimiento y lavado de tierras. Cazadores y ganaderos han venido utilizando estas acequias como sendas, llamándoles La Antigua. El Mirador, etc....

En los últimos tiempos, mientras las Administraciones Públicas anuncian importantes partidas económicas (Fondos Miner) para la "recuperación y puesta en valor" de varios castros del Valle de Laciana, la empresa CMC prosigue su labor devastadora con el beneplácito de esas mismas Administraciones -especialmente la local-, como se aprecia en la foto inferior derecha.

Por el flanco sur del valle de Laciana, desde los heleros del Pico Nevadín (2.082 metros) , varios canales paralelos discurren a distintas alturas hacia la explotación aurífera del Ouchadoiro, en términos de Rabanal de Abajo. Algunos tramos de estas "sendas antiguas" están labrados en roca viva.

Entre los castros de Laciana, el de La Muela es el mejor conocido y el que más posibilidades ofrece por su emplazamiento, forma y tamaño. Durante los últimos años, la empresa CMC cuya cabeza visible es Victorino Alonso, después de talar una importante extensión de robledal y en contra de la normativa y las advertencias de Dirección de Patrimonio, ha adosado el promontorio del castro una escombrera ilegal de grandes proporciones

LA "PIEDRA FORADA" DE CARRASCONTE

En la segunda mitad del siglo XIII, los reyes de León y Castilla promovieron la fundación de pueblas o polas para centralizar la vida administrativa y económica, concentrar la población, mejorar su situación jurídica y dar mayor poder a los concejos frente a los abusos de la nobleza local que siempre trató de acaparar todos los recursos. Al igual que tantos otros municipios, en el año 1270 el de Laciana obtuvo su fuero que, como todos, resultó papel mojado durante los turbulentos siglos XIV, XV y, en adelante, no sirvió de gran cosa frente al poderío de los Condes de Luna.

En dicho fuero, al delimitar los términos de Laciana, se habla de "la piedra forada de Carascón, que parte con Babia ". Esta piedra forada es un megalito hincado a la orilla del camino, junto a la pared de la casa vecina al Santuario de Nuestra Señora de Carrasconte. Con metro y medio de altura, tiene en el centro un orificio y una cruz labrada en bajorrelieve. Se desconoce su edad. Hay noticia de otros mojones próximos como illa petra en Lectariegos  (a la que se refiere el Libro Registro del Monasterio de Corias) o el que dio nombre a Piedrafita de Babia.

A su pesar, la piedra forada de Carrasconte se está erigiendo hoy en símbolo de la incuria que durante las últimas décadas echa a perder el patrimonio histórico-cultural del Valle de Laciana. Los términos de Carrasconte han sido arrasados por las explotaciones de carbón a cielo abierto y las fisuras que cada invierno avanzan en el interior de la legendaria piedra están punto de reventarla. Qué dramático contraste entre la mitología creada en torno al fuero medieval y a los omes buenos y libres del valle y la sumisión de los actuales concejos al poder que acapara los recursos mineros a la brava y arrasa todos los demás.